GraceHopper.
La mujer que ayudó a las computadoras
a hablar nuestro idioma.
¿Y si lo
desarmamos?
De niña, Grace desmontaba relojes para descubrir cómo funcionaban. Aquella curiosidad la llevó a las matemáticas, la enseñanza y, finalmente, a las primeras computadoras.

Una máquina del
tamaño de una sala.
Grace programó la Harvard Mark I, una calculadora electromecánica monumental.
Un bug.
Uno de verdad.
Una polilla quedó atrapada en un relevador de la Harvard Mark II. El equipo la conservó en su registro. La palabra bug ya existía; el incidente la hizo inolvidable.
CASE OF BUGEL INSECTO EN EL REGISTRO

¿Y si una computadora
pudiera entendernos?
Hopper desarrolló A-0, un sistema pionero que automatizaba la selección de rutinas. Su visión abrió camino a lenguajes más accesibles.
ILUSTRATIVA
Del código
al lenguaje.
FLOW-MATIC acercó las instrucciones al inglés cotidiano. En 1959, un comité desarrolló COBOL, influido por ese trabajo: programar empezaba a ser una tarea más comprensible.

¿Cuánto dura
un instante?
Hopper mostraba pequeños cables para enseñar el valor de un nanosegundo: una unidad de tiempo que, de pronto, podías imaginar con tus manos.
Mucho más
que código.
Su legado sigue presente en cada esfuerzo por hacer que la tecnología sea más cercana a las personas.
El futuro
también se escribe.
GRACE MURRAY HOPPER · 1906—1992